Una nueva manera de entender el espacio de trabajo.
A partir de una reforma interior no integral, se transforman unas oficinas existentes para dotarlas de una imagen más moderna, dinámica y cohesionada. Sin alterar la estructura original del edificio, construido en los años 80, la intervención redefine los espacios mediante muros curvos que envuelven y conectan visualmente las distintas áreas.
Se crean nuevas zonas de estancia y salas de reunión, fomentando la interrelación entre usos y mejorando la funcionalidad general del espacio de trabajo.








