En la propuesta del centro se ha priorizado la creación de una única edificación compacta, bien orientada, integrada en el tejido urbano existente, de fácil acceso y visibilidad, marcada como elemento configurador del barrio.
La imagen del edificio es sobria e integrada en el entono, con una arquitectura que se caracteriza por volúmenes compactos, de dimensiones contenidas y cubiertas inclinadas.
La materialidad y la paleta de colores propuesta resulta acorde al lugar, evitando excesos formales y favoreciendo la integración del conjunto en el entorno en el que se implanta el nuevo centro «eskola txikia».

















