Lisboa, una ciudad de calidad trabajada con recursos limitados a través del diseño

10/06/2025

“El aprendizaje es experiencia. Todo lo demás es información”. Esta frase de Albert Einstein resume a la perfección la importancia que tienen las experiencias de aprendizaje frente a la mera adquisición de información. Y también representa el método que la Agrupación Vasco Navarra de Arquitectos Urbanistas lleva aplicando desde hace años para trasladar la formación y el aprendizaje a sus asociados. ¿Cómo? A través de la visita y el análisis de diversas ciudades que encierran enseñanzas urbanísticas notables.

La última de esas ciudades ha sido Lisboa, una ciudad situada al borde del Río Tajo “cuya relación con el agua nos recuerda en cierto modo a Bilbao”, y que el socio de GC—Arquitectos Jorge Cabrera acaba de visitar junto con un grupo de colegiados.

Jorge explica que esta ciudad “cuenta con un frente marítimo que durante décadas ha sido utilizado como puerto y que era inaccesible para la ciudadanía”, pero que a lo largo de los años “ha experimentado diversas operaciones urbanísticas que han modificado poco a poco esa condición”.

El socio de GC—Arquitectos recuerda cómo el marqués de Pombal, después del terremoto que sufrió la ciudad en 1755, tomó las riendas de la reconstrucción de la ciudad y, entre muchas otras cosas, decidió dotarla de un magnifico espacio público relacionado con el entorno fluvial: la plaza del Comercio con su escalinata de mármol que desciende hasta el agua”.

Con el paso del tiempo, esta plaza se ha coronado como una de las puertas de acceso a la ciudad más icónicas y bellas, y se ha convertido en el centro neurálgico de la vida social de Lisboa, un balcón para poder contemplar y disfrutar del Río Tajo.

Se trata de una actuación muy similar desde el punto de vista conceptual a la que el equipo de GC—Arquitectos está llevando a cabo en la Avenida del Lehendakari Agirre de Santurtzi, eso sí, a una escala muy diferente: convertir la linealidad del muelle en un espacio progresivo compuesto por plataformas escalonadas que se integran en el agua. Un nuevo espacio pensado para crear una comunicación directa entre el ámbito urbano y el medio marino, y para conseguir que el conjunto de la ciudadanía pueda disfrutar del mar de forma directa.

El recorrido por Lisboa también permitió a los asociados visitar las actuaciones de la Exposición Internacional de 1998 así como los barrios del Chiado, la Baixa, Alcántara y Marvila, para comprobar “cómo se puede crear una ciudad de calidad con recursos limitados mediante un diseño exquisito”.

“Hay que recordar que la arquitectura portuguesa está abanderada por grandes maestros, como Álvaro Siza, Aires Mateus, Carrilho da Graça, Amanda Levete, entre otros, cuyas obras más emblemáticas pudimos visitar para comprobar in situ su gusto refinado por el detalle y la limpieza formal”, apunta Jorge Cabrera.

“Tampoco podemos olvidarnos de las aportaciones que han realizado otras figuras internacionales como Kengo Kuma, en la espléndida ampliación de la fundación Gulbenkian y su maravilloso jardín, o Mendes da Rocha en el museo de carruajes. En resumen, unos días para seguir aprendiendo y formándonos en nuestra profesión”, concluye.