04/12/2025
Una gran fachada a modo de “espejo” de alrededor de 13 metros de altura y 225 m2 de superficie. Este es uno de los principales elementos diferenciales que ha propuesto GC—Arquitectos para convertir la plaza del Ayuntamiento de Durango en un espacio único capaz de potenciar el carácter histórico de la Casa Consistorial y de transformarlo en un lugar de encuentro con un atractivo singular.

Esta solución está integrada en el proyecto Harri eta Herri de GC—Arquitectos, que ha resultado vencedor del concurso con participación de jurado convocado para el derribo del edificio de Correos y la reforma de la plaza del Ayuntamiento de la villa vizcaína.
El estudio ha tenido muy presente la historia del Ayuntamiento, uno de los más antiguos de Bizkaia, para buscar una solución icónica que contribuya a potenciar su imagen. La propuesta contempla aprovechar la medianera, el espacio que quedará tras la demolición del edificio de Correos, para erigir en su lugar un gran ”espejo” vertical que reflejará la luz y las imágenes del entorno de la plaza con nitidez, especialmente la magnífica fachada del Ayuntamiento. Al estar orientada hacia el norte, la luz del sol no incidirá directamente sobre la medianera a ninguna hora del día para evitar reflejos y, en cambio, esta estructura contribuirá a ampliar la percepción del espacio a toda la ciudadanía.

El objetivo de este gran “espejo” es ofrecer diferentes perspectivas de cada uno de los elementos que integran la plaza para conferir dinamismo e identidad a la zona. A los pies de esta estructura icónica quedará una lámina de agua y una gran bancada que aspiran a convertirse en el principal espacio de encuentro y reunión del entorno.
El diseño se completa con un espacio verde integrado por una hilera de arbolado que discurrirá en paralelo a la antigua zanja o cárcava. El mobiliario estará conformado con piedra de color negro mientras que la iluminación ad hoc que elimina los postes para generar un espacio diáfano. La decisión de mantener el pavimento de piedra del suelo de caliza beige responde a la decisión de conservar la integración del conjunto en el valor ambiental del Casco Histórico del municipio.

Se trata de un diseño basado en la sencillez que tiene como objetivo mantener e incluso reforzar el protagonismo de la fachada del Ayuntamiento en el conjunto de la plaza. Incluso la elección del arbolado, de la especie Ginkgo biloba, responde a una motivación concreta: se trata de un árbol milenario que ha demostrado una increíble resistencia y que atesora un notable simbolismo relacionado con la longevidad, la esperanza y la fuerza. Unas cualidades que están íntimamente relacionadas con la historia del municipio y del Ayuntamiento, que durante la Guerra Civil sufrió un intenso bombardeo que obligó a ser reconstruido casi por completo. Este “árbol sagrado” para la cultura asiática, que incluso sobrevivió a la bomba de Hiroshima, será el único encargado de proporcionar sombra natural a la plaza.
El espacio central de la nueva plaza quedará totalmente liberado para convertirse en un lugar de reunión, de paseo o de descanso; un espacio vacío pero lleno de vida, con arbolado, bancadas, agua,… Esta área quedará balizada para impedir el paso de vehículos y otorgárselo a la ciudadanía.
Un proyecto asentado sobre criterios de modernidad que contribuye a mantener viva la herencia del pasado.
Os mostramos a continuación el video de presentación del proyecto, con la alcaldesa, Mireia Elkoroiribe, el arquitecto municipal, Igor Zorrrakin, y la arquitecta socia de GC—Arquitectos, Marta González Cavia.

