05/02/2026
A pesar de ser el espacio verde natural más grande del entorno urbano y un verdadero pulmón para Barakaldo, el Parque Urkullu se encuentra infrautilizado y ha quedado convertido en una suerte de “isla” dentro del municipio. Esta situación se debe principalmente a dos razones: por un lado, a que cuenta con una orografía complicada que hace que sea más sencillo rodearlo que atravesarlo para pasar de un lado al otro del municipio, y por otro, a que en la actualidad carece de usos o servicios atractivos para el conjunto de la ciudadanía.

Estos y otros elementos hacen que su incorporación al entramado urbano y de esparcimiento de la localidad vizcaína suponga una gran oportunidad desde el punto de vista de la vertebración urbana.
El primer objetivo del equipo de GC—Arquitectos al afrontar este proyecto ha consistido en mejorar la accesibilidad al parque para promover su uso activo por parte de la ciudadanía y convertirlo en una nueva arteria de tránsito capaz de mejorar la comunicación y la vertebración interna de Barakaldo.

Para ello, el equipo de arquitectos ha propuesto conectar el parque de forma directa con otras zonas verdes o recorridos peatonales transitados del entorno, con el objetivo de estimular e incentivar su uso. Esta propuesta se complementa de forma directa con la mejora de los recorridos internos actuales y con el diseño de nuevas y mejores conexiones para hacer más fluido su uso. En concreto, el equipo propone:
1. Comunicar los ascensores con un acceso peatonal al parque desde la calle Rontegi.
2. Realizar una conexión peatonal con la calle Bizkaia.
3. Rehabilitar el acceso desde el patio del colegio Rontegi.
4. Realizar un nuevo paseo peatonal que utilice la ladera del monte para comunicar el nuevo parque junto a la ría con el parque Urkullu, y generar así un nuevo sendero natural en el municipio.

La propuesta de GC—Arquitectos se completa con la implementación de diversas instalaciones deportivas y de ocio que jalonan el parque y que contribuirán a dotarlo de vida. En primer lugar, el estudio propone construir dos miradores en zonas libres de arbolado para aprovechar la situación privilegiada y en altura de la que disfruta el parque: por un lado, hacia Erandio y la Ría, y por otro, hacia Lutxana y los montes Arroletza, Sasiburu y Ganeroitz.

Este enclave natural es idóneo para instalar diversos juegos infantiles en la zona boscosa que se orienta hacia el monte Serantes, incluso a pesar de la inclinación del terreno y del arbolado que ya existe. Esta actuación quedaría completada con un área de picnic, ubicada junto al vial rodado de acceso; un espacio de entrenamiento para perros que permitiría dotar de usos las zonas que cuentan con una orografía y una ubicación más complejas pero que se encuentran cerca del municipio; un espacio de calistenia para la práctica de deporte, y zonas de descanso alrededor del parque.

Se trata, en definitiva, de una completa actuación que resulta lo suficientemente ambiciosa como para estimular e incrementar la presencia ciudadana, y que, además, contribuye a vertebrar el municipio para quebrar la situación de semiaislamiento en la que se encuentra.

