Nunca dejamos de aprender

Jorge Cabrera Bartolomé. Arquitecto socio de GC—Arquitectos

25/06/2026

Este año, la ciudad elegida por la Asociación de Urbanistas del COAVN para su viaje anual ha sido Amberes, una ciudad con una actividad comercial histórica que alberga el segundo puerto más importante de Europa, tras el de Róterdam.

El casco antiguo presenta una trama de calles y plazas aparentemente desordenada, jalonada de edificios históricos y marcada por una intensa vida social. La ausencia de un turismo masivo hace que la experiencia del visitante resulte especialmente agradable y durante la visita al puerto pudimos conocer las transformaciones derivadas de su traslado desde el centro de la ciudad hacia el exterior.

Este proceso ha generado una gran oportunidad para el desarrollo urbano mediante la creación de nuevos barrios, la reutilización de antiguos pabellones —destinados hoy a oficinas, espacios de ocio, museos o gimnasios— y la incorporación de nuevos espacios libres en los antiguos muelles, sin renunciar a la memoria histórica de la ciudad.

Se trata de una actuación con más de 30 años de recorrido, desarrollada con paso firme gracias a una planificación en la que lo importante es el objetivo final y que no hacaído en “atajos” capaces de desvirtuar la idea inicial. Parafraseando al emperador Augusto o al gran duque Cosimo I: «Festina lente». Toda una lección que bien podría aplicarse en nuestro entorno.

La urbanización del río Escalda, con un frente de varios kilómetros que protege la ciudad frente a sus crecidas, vertebra Amberes de norte a sur. Se trata de un frente fluvial destinado a zonas verdes, donde se reutilizan antiguos pabellones, almacenes y grúas, y al que se asoman nuevos equipamientos y edificios residenciales. La visita al ecobarrio de Nieuw Zuid, la mayor operación urbanística de Bélgica, nos ha mostrado una vez más el éxito de la mezcla de usos: residencial, terciario, equipamientos y espacios libres.

La incorporación de SUDS —Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible— refuerza la sostenibilidad del conjunto, al reducir la presión sobre la red de saneamiento y favorecer la biodiversidad. Todo ello se completa con la obra de arquitectos locales, como el Hostel Pulcinella, de Vincent van Duysen —cuyo elegante minimalismo nos cautivó desde que lo descubrimos, allá por 2001—, y de algunas de las firmas internacionales más reconocidas. Entre ellas, los estudios holandeses KAAN Architecten, responsables de la renovación del Museo de Bellas Artes, y Neutelings Riedijk, autores del museo MAS; el japonés ShigeruBan, con un bloque residencial en Nieuw Zuid; y los británicos Richard Rogers, autor del nuevo Palacio de Justicia, David Chipperfield y Tony Fretton, junto con los suizos Diener & Diener, responsables de las seis torres residenciales del muelle de Westkaai. Y no podemos olvidarnos del espectacular edificio de la Autoridad Portuaria, diseñado por Zaha Hadid.

Amberes nos ha sorprendido gratamente.